martes, 17 de junio de 2008


El jueves pasado mi señor convirtió todas sus promesas en realidad, cada una de ellas fue llevada a cabo, pero aun así no puedo estar feliz. Porque? Porque el cumplimiento de esas promesas fue lo último, fue una despedida, y no, nuestra relación no acabo sino que mi señor tuvo que partir. Y digo tubo que partir porque, si, ya lo hizo. Mi señor fue a ampliar sus horizontes.

Quisiera sentirme feliz por el, y en cierto aspectos, lo estoy, pero aun así siento como si me estuviera desgarrando por dentro. Por Diez (10) meses fue mi mundo, mi todo y ahora, simplemente, se ha ido.

Se que porque este lejos nuestra relación no tiene que acabar, pero también se que ya no será lo mismo. Tal vez la distancia sea mas fuerte que esto, pero me quedan los recuerdos mas maravillosos del mundo, me quedan un millón de besos, un millón de caricias, “un millón de ORGASMOS” y lagrimas, pero no solo mías, sino de ambos. Un AMO que lloro con su esclava, increíble y maravilloso.

Esta esclava le concedió tres deseos a su AMO y el se los regalo a ella:
Primer Deseo: Que nunca Olvide mis deseos.
Segundo Deseo: Que mis deseos sean mejores día a día.
¿Mi tercer deseo esta guardado para un momento especia, cual? No lo se, pero lo espero con ansias.


Por usted

1 comentario:

borrasca dijo...

Nena el tiempo es el único que pone todo en su sitio...
Dicen que mal de muchos consuelo de tontos, pero si te sirve de consuelo yo llevo 15 meses esperando el reencuentro con mi vida, y sigo aquí y Él también...

besitos borrascosos